VIDEO CAMINO HASTA FRANCIA.

A continuacion contamos en imagenes nuestras vivencias en esta segunda etapa del camino.



CAMINO HASTA FRANCIA. PARTE 1.

Camino hasta Francia. Parte 1.

Nos costó mucho salir de Galicia, aún no estábamos en forma y solo hacíamos subir montañas. Llegar a Pedrafita do Cebreiro sería nuestra primera gran meta. Y tanto. Subir desde Triacastela hasta Fonfría fue lo más duro hasta el momento, 11km subiendo con un calor muy sofocante. En Fonfría fuimos directos al albergue a por una gran ducha. El albergue era precioso y enorme, nos quedó pena no haberlo disfrutado más. Al día siguiente llegar hasta Pedrafita no sería mucho esfuerzo pues ya lo hiciéramos todo. En el alto do Poio conocimos a una familia catalana que hacía el camino en bicicleta con sus dos hijos de 9 y 2 años. Tomamos algo juntos y compartimos nuestras vivencias además nos hablaron de otra familia que viajaba con sus cuatro hijos, todos en bicicleta lo que nos reconfortó mucho. Conocimos a otra familia vasca que hacía el camino con su hija. Hablamos de muchas cosas y nuestros hijos y ella se intercambiaron un libro.

Cuando llegamos a Pefrafita do Cebreiro no pudimos estar más felices hasta que justo cuando nos íbamos a poner a cocinar apareció de sorpresa nuestra familia con la comida hecha! Pasamos un dia genial e incluso pasamos la noche juntos en un hotel rural ya del lado de los montes de León.

Avanzamos hasta Villafranca del Bierzo y el calor no nos dejó seguir, dormimos en un albergue municipal donde pasamos la noche más calurosa hasta el momento.
Estábamos llenos de ilusión, pasar a la segunda etapa, los montes de León y cruzar Castilla. Cada vez con más fuerza y mejor organización de los cuatro.
Aprendimos a organizar el tiempo de cada dia y asi poder disfrutar màs, incluso a la hora de hacer la compra diaria.
Cuando llegamos a Molinaseca mi mente se bloqueó. Teníamos que subir hasta los 1500m por una carretera al borde del abismo de la montaña con muchos coches y yo sin gota de fuerzas. Miraba el mapa y el perfil de la montaña cada dos por tres, sabía que nos iba a llevar todo el día subir con tanto peso así que me rendí y llamé a un taxi. Óscar estaba en desacuerdo pero cedió ante mi desesperación porque yo me veía incapaz de subir allá arriba. Un monovolumen con un remolque enorme nos subió por esas enormes montañas casi sin esfuerzo. Mirábamos por la ventanilla y daba vértigo ver tanta altura hacía arriba y abajo y la carretera era un lio de curvas cerradas. Me aliviaba ver que tenia razón de que me sería imposible subir en la trike. Las vistas no podían ser más hermosas, pudimos ver en lo alto las montañas más altas de los montes de León, la meseta y los picos de Europa de un simple vistazo. Nos llenamos de energía al ver la inmensidad de la meseta!
Descargamos el remolque y montamos de nuevo nuestras trikes bajo un sol de justicia cuando apareció una señora de 72 años en su bicicleta subiendo esas montañas como si nada.
Cuando nos vimos en la ciudad de León estábamos felices! Sin dudarlo, fuimos a recorrer la ciudad y su zona vieja, la catedral, la Casa Botines de Gaudí y decidimos pasar la noche en un albergue. Debía ser el albergue más masificado de todo el camino de Santiago, separaban a los peregrinos por sexos salvo a las familias donde estábamos en dos camas junto con otras 20 personas más.

A pesar de saber que los peregrinos se levantan muy temprano para salir al camino, nunca pensamos que los hospitaleros (voluntarios que regentan el albergue) nos obligaran a todos a madrugar a las 6 de la mañana, niños incluidos. Mi enfado iba en aumento hasta que fuimos a hablar con el señor y le pedimos que dejasen dormir a los niños porque hasta las 8 podíamos dormir y él se negó rotundamente. Tras haber hablado con él un rato, finalmente nos dio la razón y pidió disculpas.
Castilla y León era perfecta para Lucía, podíamos aprender sobre las aves migratorias, las cigüeñas, cómo era la meseta y cómo se construían allí las casas que era algo que le fascinaba. A Darío le encantaba encontrar los nidos de cigüeñas en los campanarios o en las torres y también ver cómo los enormes tractores segaban la hierba y hacían enormes alpacas.

Pedaleábamos rápido y sin dificultad por esas carreteras rectas e interminables, los niños mientras iban jugando a mojarse con sus pistolas de agua. Avanzamos muchos kilómetros casi sin darnos cuenta.
Cuando entramos en la provincia de Palencia, los campos de girasoles se multiplicaron y a los niños le encantaba, cogíamos unos pocos y les iban sacando las pipas.
Nosotros hacíamos casi todo el trayecto por carretera ya que el camino de Santiago era solamente una pista de piedras y polvo y así además de poder avanzar más nos evitamos dañar las bicis.
En Boadilla del camino, preguntamos dónde podíamos acampar y nadie parecía dispuesto a echar una mano hasta que en una arboleda con fuente romana incluída, vimos que allí no habría problema para pasar la noche pero apareció de la nada un chico y otra familia haciendo el camino en bici que nos invitaba a pasar a un albergue a bañarnos en su piscina. Aceptamos extrañados porque el chico parecía bebido. Sentados en la piscina nos empezó a contar su historia. Era dueño del albergue que regentó durante muchos años pero estaba harto de ver que cada vez más el Camino se volvía más comercial y menos espiritual. Su albergue estaba justo en la entrada del pueblo y cuando le llegaban los peregrinos le preguntaban por el otro albergue que tenía piscina, lo cual le enfadaba mucho y decidió construir una piscina en el jardín de su albergue con sus propias manos. Nos dio confianza hablar con él toda la tarde, estaba loco pero era muy generoso. Nos dejó pasar la noche en su albergue, nos invitó a cenar y junto con la otra familia madrileña pasamos una noche estupenda. Mil gracias de nuevo Serafín desde aquí!

En Castrojeriz tuvimos que parar al mediodía, el calor era horrible, 35° a la sombra. Decidimos ir a un albergue a descansar y refrescarnos, además teníamos bastante ropa para lavar y necesitábamos tiempo para jugar con los peques.
Nos estábamos acercando a Burgos y casualmente allí había un par de Warmshowers a los que escribimos para poder ir a conocer y pasar un día juntos. Uno de ellos estaba a 20km después de la cuidad y tras haber hecho casi 50km nos parecía una locura. El otro era una pareja con un bebé y un perro que nos encantaría conocer pero no contestaban. Decidimos avanzar haata Burgos y luwgo decidir qué hacer. Cuando estábamos llegando a la ciudad nos llama por teléfono esta familia y nos dice que vayamos a su casa que están encantados de recibirnos! Fue como un milagro, además leyendo su perfil vimos que habían viajado por muchos lugares del mundo en bicicleta.
Nos vino a recibir Luisja, María, Iris y buba y también el padre de Luisja, quien viajó por todo el mundo en bicicleta y además formaba parte de una asociación de ciclistas y periodistas de Burgos donde entrevistaban a grandes viajeros.


Nos contaron sus viajes por África y el gran viaje que tienen casi listo para el año que viene con su hija Iris de un año y su futuro hijo que estará a punto de nacer el mes que viene. Quieren viajar dos años con sus dos bebés y su perro por Europa y Asia!
Nos quedamos una noche y al día siguiente partimos hacia el warmshowers que estaba a las afueras de Burgos, nos dejó las llaves de su casa ya que el se iba fuera con unos amigos. Su casa estaba construída con sus propias manos con todo tipo de materiales reciclados.
Desde allí pudimos ver a lo lejos Atapuerca, teníamos que ir y no desaprovechar esa oportunidad así que como habíamos quedado en ir a la aldea de Luisja y María en la Sierra de la Demanda nos pillaba de paso y fuimos a las Cuevas de Atapuerca.
A Lucía le hacía mucha ilusión, estudiara en su cole sobre ello y esa noche estuvimos leyendo la historia del hayazgo de la cueva. Pudimos pasar a verla y coincidimos con una visita guiada de la que pudimos aprender mucho de lo increíble que allí sucedió.
Luego nos dirigimos camino a la casa de la Sierra como habíamos planeado. Tuvimos que subir mucho y luego bajar mucho más pero valió la pena. El paisaje era de ensueño, otra vez grandes montañas y en la casa nos recibieron de nuevo Luisja y María con su hija y los hermanos de María. Estuvimos hasta tarde charlando y los niños se lo pasaron en grande jugando.
Nos despedimos enormemente agradecidos esperando volver a encontrarnos.
No tardamos mucho en entrar en La Rioja lo que supuso ganar otra etapa. El paisaje cambió y se volvió verde y lleno de viñedos.
Al llegar a Logroño nos fuimos a un albergue que estaba pegado a la Iglesia de Santiago y a pocos metros de la catedral. Esa noche fue horrible, nos llamaron de casa que estaba ardiendo nuestro pueblo y alrededores y nos sentíamos muy impotentes de no poder estar allí ayudando. Pasamos la noche atentos al móvil pues el fuego estaba cerca de nuestras casas.
Desde aquí queremos gritar que estamos totalmente en contra de las plantaciones de eucalipto para que las quemen cada pocos años arriesgando pueblos y matando nuestros montes. Nunca máis!
En tres días atravesamos La Rioja y entramos en Navarra.
Teníamos muchas ganas de llegar a Navarra, sería el paso de dejar ya España, atravesar los Pirineos y adentrarnos en Francia a recorrerla entera.







En Navarra la gente se ofrecía a ayudarnos, nos saludaba todo el mundo, se notaba un ambiente tan amable que nos sentimos como en casa. Antes de llegar a Estella paramos a merendar en un pueblo donde se acercó una señora súper amable a aconsejarnos que no fuéramos a la ciudad pues estaban en fiestas y sería una locura ya que ese día daba un concierto Manu Chao. Nos ofreció montar la tienda en su garaje y aceptamos encantados.
Cuando llegamos a Estella al día siguiente encontramos una mini Pamplona con su San Fermín y buena razón tenía nuestra amiga porque la ciudad estaba hasta la bandera!
Al poco llegamos a Pamplona, la última gran ciudad. Allí esperamos contactar con alguno de los varios warmshowers pero no hubo suerte por lo que fuimos al albergue municipal. Esa noche estábamos muy felices, nos íbamos a enfrentar al día siguiente a los Pirineos navarros, llegar a Roncesvalles!

Primeras impresiones de viaje



HOT DAYS IN GALICIA

Es cierto que el tiempo mientras viajas sucede muy rápidamente, tanto que no alcanzamos a pensar y recordar lo sucedido. Mientras intento escribir estas líneas para volver al pasado y contar lo que estamos viviendo un monton de recuerdos se agolpan de repente en mi mente. Va a ser difícil resumirlo.

Vamos muy despacio, o mejor dicho, avanzamos pocos kilómetros, por una razón o por otra, ya sea el calor como el que hizo estos días pasados o porque se nos han roto varias piezas de las trikes. Los radios de una y una pieza importante del cuadro en otra. Contarlo es sencillo. Lo difícil fue poner solución a estos problemas y avanzar por caminos de pueblo en pueblo sin romper nada mas. Estábamos en Melide cuando los radios de la trike de Su se rompieron. No pudimos arreglarlos hasta Sarria haciendo malabarismos con el peso. Y así se rompió la otra Trike. Pero dando muchas vueltas y con tiempo dimos con la solución para ambas. Ya os podéis imaginar el tragineo. 



Sin embargo seguimos felices. Superamos grandes desniveles y caminos. Vemos a cientos de peregrinos todos los días que saludamos deseándoles un buen camino. No son pocos los curiosos que se intetesan por nuestras trikes, la mayoria extranjeros y recibimos invitaciones para dormir en sus casas cuando pasemos por su país. 

Nuestra llegada a Sarria fue triunfal por superar todas las cuestas. Estamos más seguros de como y donde colocar la tienda, hablamos con los vecinos para pedir permiso y en todos los lugares hay palabras amables. 



Estamos contentos con nuestro viaje. Conocemos a mucha gente. Desde Norte América a Italia y pasando por Brasil o Australia. El camino es muy diverso, tanto recibimos una oración que desea lo mejor para nuestra familia como nos subimos al helicóptero medicalizado de la Xunta o somos acogidos por Antonio, un artista que crea obras de arte en cuadros con minerales sacados principalmente de las montañas de Galicia. Su casa es su galería de arte y lo que ahí guarda es un tesoro de gran belleza y creatividad. Algo inspirador. Hemos sido invitados a comer y a dormir y se ha quedado mas gente con la que hemos compartido una maravillosa tarde. Las nacionalidades son diversas y los idiomas van del italiano al inglés o del castellano al gallego. Seremos unos diez pero de vez en cuando llega alguien más y se quedan o se van. En la casa también vive Armiche, hijo de Antonio, quien comparte con su padre su pasión creadora y se encarga de llevar la huerta ecológica de la que se alimentan. 
Los niños han jugado con sus instrumentos, al bádminton, a pintarse la cara con minerales, a darle de comer hierba a una oveja o han ido a comer flores o conocer los diferentes cultivos de la huerta. Nosotros hemos jugado a no acertar para ver quien lavaba la loza y también hemos charlado y aprendido mucho. En agradecimiento hacemos la cena para todos con lo mejor de las verduras ecológicas y ya tarde nos despedimos hasta el día siguiente.. 


Familia Supertramp


Familia Supertramp




Ya en cama escribo el final de este día magnífico. Estamos en La casa del alquimista. Mañana comenzaran nuevas historias que podremos contar. Buenas noches.

Inicio de La vuelta a Europa en Trike

Bien, llevamos apenas cuatro días pedaleando y ya se nos había olvidado el día que era, entonces la cosa marcha bien. 

Han sido días duros, sobre todo porque antes de la partida hubo muchos en los que estuvimos preparándolo todo y en los que anduvimos a mil por hora y sino comprobad el vídeo del canal de Youtube en el que los resumimos. 

El día de la salida fue emocionante, por toda la gente, amigos y familia que nos arropó. No tenemos palabras para expresarlo que no sean las de que estamos tremendamente agradecidos de tenerlos a nuestro y felices por compartir con nosotros ese momento tan especial.



Familia Supertramp


Luego vino lo más difícil, despedirse de todos y ponerse en marcha. Nos acompañaron unos kilómetros nuestros queridos amigos de Masa Crítica de Pontevedra a los cuales les agradecemos su apoyo en estos momentos iniciales en los que arrancábamos con emoción y una sensación de realidad aun no percibida. Era tarde ya y paramos a hacer la comida cuando apenas habíamos pasado la Xunqueira de Alba y donde no despedimos de nuestros amigos. Nos quedamos totalmente solos. Una gran emoción nos invadió en ese momento.

Seguimos el camino de Santiago por su ruta habitual y no fue fácil. Las cuestas de tierra empinadas y el peso que llevamos nos hacen vigilar cualquier desnivel para no volcar. La situación nos preocupaba bastante porque aunque lo teníamos ensayado no estaba resultando. La clave era el peso y su distribución. No podíamos llevar las alforjas en la Weehoo. Nos estábamos temiendo que así algo podía salir mal. Continuamos hasta Barro convencidos de que algo tendríamos que cambiar para continuar. Antes aun tuvimos un par de averías que a día de hoy aun no hemos solucionado pero que contaremos en otra ocasión. 

Barro hizo honor a su nombre donde asentamos nuestra tienda. Aprendimos la lección. No acampar en un lugar de tierra polvorienta a menos que sea muy necesario. 

Estábamos empezando así que quedaban muchas cosas por aprender. La adaptación de los niños, la distribución del material, la organización, los horarios,...en fin, un montón de cosas que suponemos se irán estableciendo según pasen los días. Los niños lo llevan genial, para ellos cualquier lugar es bueno para jugar y están disfrutando mucho, sobre todo Lucía (la pequeña Amelie) que comprende mejor las cosas. De ver el despegue de un avión por encima de su cabeza a trabajar las fracciones con un paquete de quesitos, a ser una cuidadora del planeta o a aprender a distinguir distintos árboles. Creemos que es el mejor viaje para ella. Dice que un coche escoba no es para ella, lo suyo es la aventura.





Los días siguen pasando y aparte de cambiar el peso de las alforjas para llevarlo solo en las trikes estamos deshaciendonos de muchas cosas que creíamos que necesitaríamos y no necesitamos. Otras también se están rompiendo y a veces hasta nos alegramos. Se rompió un palo selfie para la cámara de acción, un portabidones, la mochila de los juguetes, el reloj wifi para la cámara, los enganches de la cámara y la tablet en una caída fortuita. Casi nada, pero estamos felices y contentos. Nunca lo habíamos estado tanto a pesar del cansancio.

En los primeros cuatro días hemos recorrido unos 120 kilómetros pasando por Pontevedra, Padrón, Santiago y Arzua, cerca de donde nos encontramos ahora. Seguimos el plan previsto así que ahí vamos.





Set de cocina y hornillo para el viaje


Hoy os presentamos el set de cocina elegido para nuestro viaje en familia. Tenía que ser uno que cubriese todas las necesidades posibles para realizar con éxito la comida, así que nos decantamos por el producto que presentamos a continuación. Se trata del GSI Bugaboo Pinnacle Camper. Lo podéis encontrar en AventuraMania por un buen precio. Las características que nos hicieron decidirnos por este producto y no otro es su reducido peso, apenas 1641 kgr,  su formato perfectamente anidado, los elementos que incluye que van desde los platos a las ollas y los vasos dobles y por ultimo su reducido tamaño y el sistema de guardarlo que también sirve como fregadero. Vamos que es muy completo y su calidad después de probarlo varias veces esta garantizada. La comida no se pega en ninguno de los recipientes y distribuye muy bien el calor y eso que usamos un hornillo como veremos más adelante que funciona con gasolina y es muy potente.

El set incluye:
Olla de 3 l.
Olla de 2 l.
Sartén.
Asa especial para ollas y sartén.
Bolsa Fregadero.
4 Platos 
4 Cuencos
2 Tapas.

Tamaño: 231x231x147mm.
Peso: 1641 gr.




 El siguiente producto que os presentamos es el hornillo, un Coleman 442 que está descatalogado y fuera de fabricación pero del que quedan modelos nuevos a la venta. Se trata de un hornillo que funciona con gasolina sin plomo o fuel Coleman. Nos decidimos por este por sus buenas referencias en foros como Rodadas y debido a eso consideramos que se trata de un hornillo de gran fiabilidad. No es ruidoso, apenas se nota olor salvo al encenderlo y es muy fácil usarlo. Es muy estable pues lleva unas patas plegables que le confieren mucha estabilidad. Su único pero es tener que darle presión para preparar la comida pero tampoco es un engorro. Para poder conseguirlo hay que buscar por amazon, aunque los precios rondan entre los 70 y los 110€. También se encuentran mejor en Alemania o Reino Unido
Estamos contentos con ambos productos y pensamos que son una garantía para nuestro viaje.

Podéis ver el vídeo de Lucía para más información: Set de cocina y hornillo para el viaje.

Tienda de campaña Felton 3





He aquí la tienda de campaña elegida para dar La vuelta a Europa en trike. Entre sus características destaca que soporta una columna de agua en techo de 5000mm y de 10000 en el suelo. Está especialmente elegida para tener mucha visibilidad con los niños, es decir las tres puertas que tiene permiten mayor movilidad y mejor visión al exterior. Tiene además un avance para hacer la comida en días de lluvia y dos espacios diferenciados para mayor comodidad. En el vídeo se puede ver la explicación de Lucía que nos acercará más a sus características. Disfrutad del vídeo.